Monday, 18 April 2011

Pesadillas, fantasmas y horrores

Me odio en estos momentos en los que…
Me pongo profundamente melancólica.
No voy a pensar en qué escribir, sólo en evitar el llanto que está a punto de brotar…
Esas lágrimas que llevan persiguiéndome desde unos pocos días,
que a veces las muy putas, logran salir… Otras en cambio, gano yo, y aquí se quedan conmigo.

Desafortunadamente así me encuentro; este es mi estado, ahora. Me horrorizo a mí misma por tener que estar pasando por esto
ahora.

¿Era más fácil aguantar?
Nunca esperes un cambio. Nunca
esperes tanto. Nunca esperes algo de alguien, no a tan alta escala.
Nunca vuelvas a enloquecer.

Realmente, no creo que te eche de menos. Sólo siento confusión, o llamémoslo mejor
hipersensibilidad.

Tan sólo esto y nada más.
<<Lo mejor que me diste fue pasar de mí>>





Ser Ininterrumpidamente.

Nunca es rutinario

No sé qué pasa hoy, que el mundo se ha revolucionado. Tan pronto viene la luz, como deja de ser claro. Y entre tanto, ni las letras se ponen de su color ni encontramos el reproductor adecuado. Este maldito blog me va a acabar desquiciando.

Por si fuera poco, aún me queda el macuto que sigue encima de la cama esperando a ver si alivio algún bulto. Que sí, que ya sé que lo de la ropa está solucionado, - si lo peor va a ser dormir en la tienda sobre el suelo frío y mojado - pero es que no me decido entre Darío o García Casado; - y es que a mis amigos los tengo ya hartos con tanta poesía y recitales espontáneos - Pero qué le vamos a hacer, si es por lo que me ha dado, peor habría sido si hubiera resultado que me metía a "bichóloga" y ahora que vamos al campo, les diera lecciones sobre el "Pinus pinae" y el "Pelodytes punctatus" - que ya sé yo para qué me iban a servir las lecciones de latín con don Emilio Nieto Ballester, (Dios le perdone sus otros saberes) -

Y así, sin darme cuenta, se me han hecho casi las tres. Y mira si anda mi cabeza despistada, que ni siquiera he cenado, y aquí sigue mi pobre estómago, esperando. Aunque no sé qué me pasa últimamente que se me olvida hasta el comer, - parace que solo hay tiempo para cualquier otro absurdo quehacer -

Normal, me he pasado la tarde entre conversación y conversación, contándole a uno lo del otro y al otro lo del uno, - que ya hay que ser inoportuno para decirme ahora que me quieres ver. - Yo que presumo de complicada e inaccesible, y resulta que ahora existen secretos "ineludibles" que yo no comprendo, y que empiezan a hacerme pensar que no hay de quién me fíe...

En fin, aquí lo dejo por hoy, que tengo a mi vera a la hermana vecina - esa que vive bien lejos, por allá arriba -, que resulta que ahora se baja al moro, - qué afortunada, ya me gustaría a mí estar en tierra de moros. - Espero que ella sí tenga suerte y se aclare, que no que se haga seguidora de los "don turbante", que esta es capaz de dejar tierra de catalanes para irse a vivir al desierto y emperzar con rezos musulmanes - que los cristianos ya están pasados de madre -.

Aunque si me promete té , de ese amargo con algo de hierbabuena endulzado, me voy mañana mismo allí, sin pensarlo.

- Total, para amargor ya tengo el de la vida, que siempre queda un poco en el fondo del vaso. - 

E.



Sunday, 17 April 2011

A ti

Te admiro frente a la barra, tan transparente
que hasta he notado tu calor…
Que ahora, con mi mano derecha palpo.
La excitación que me provocas podré saciarla cuando recorras mi boca, ahora.
Vas a conseguir que me enerve… Si no haces algo
ya.

Me quemas… Brutalmente.

Terremoto de sensaciones.
Te noto muy caliente al recorrer mi cuello en su totalidad.
Tentación de seguir más, más… Quiero más.
Te quiero ahora.

.
.
.


“Por favor, otro

 tequila”




B.

Saturday, 16 April 2011

Buscando un poco de inspiración


Sentada frente a la blanca pantalla, que se ríe con maldad en mi cara, decido ponerme en marcha. La luz es clara, no me daña demasiado, no tanto al menos como este reflexionar aciago.

Del viaje ni hablo, todo el mundo sentado y yo plantada en el medio - recuerdo que alguien lo llamó diáfano, qué acertado este término-
Al término ya he llegado. Salgo por la cúpula de reflejos extraños - algunos la llaman la joroba del dromedario- debo ser yo la de la falta de imaginación. Alcanzo al fin la calle Mayor, tan ensimismada voy que sin quererlo
                         tro
                               pie
                                      zo
                                             con un pobre viejo
                                                                          que encima me pide perdón...

 - eso me suena demasiado a mí -

Tomo ahora la calle Toledo, - sí, aquella fue una noche toledana - siempre mi "refugio imperecedero", mi hogar de humos mentolados, siempre mi consuelo... Entro y saludo al moro - llamémosle Ahmed, de otro modo no podría ser. No sé por qué, pero eso le pega bien. - Voy directa a las teteras - te tengo que decir, que siempre quiero té - Casi me voy sin darme cuenta de que el moro me llama "Madame" y me invita a llevarme de su tienda lo que sea que me apetezca; y que perdona mi torpeza si nos fumamos una sisha a medias.

... Y media, sí. Ya son las siete.

Desenfundo de nuevo mis Raymunda Banana, que tapan como siempre mi cara - espejo de mirones curiosos - y esconden la huella de la lágrima seca de esta mañana.

Aún tengo un rato para deambular y tumbarme sobre el suelo, verde recién cortado; aquí con Sabatini de mi lado. Trataré de ordenar un poco mis ideas y plasmar mis palabras, que ya bailaban en mi cabeza pensadas, mientras venía caminando.
- Y mira que me ha costado caminar, con este dolor en los tarsos, que igual me da señalarlo en los pies que en las manos... -

Es hora de marcharse ya - que espero, no de marchitarse - El aire fresco deja hoy de lado la primavera, y las tentaciones que conlleva. Me abandona, sola ante la memoria del invierno andante que soy, eriza el vello de mi cuerpo y limita un poco mi inspiración.

... eso, venía buscando inspiración - que ya hace días que se escapaba entre quehacer y quehacer - y me he encontrado con mis anhelos, de sopetón - que no con la rima asonante que no aparce ni para atrás. Me colocaré las horquillas que me sujetan el pelo, no vaya a ser que se me escapen, otra vez, las ideas.

En casa me espera mi familia entrecomillada - porque de la otra no sé nada - A ver si tengo suerte y me dejan recitarles algo de "poética", mientras reflexionamos sobre la Ética, - en torno, claro, a la pipa de la paz - sobre los males del mundo que nos acechan, sobre "poderes ocultos" y sí, mientras tratamos, una vez más, de arreglar el mundo.

E.

Si mis ojos te dicen ven...

Si mis ojos te dicen ven,
no te quedes quieto.
Mi mirada es penetrante;
se esfuerza en examinarte.
Compite siempre, incansable
con tus insinuaciones fugaces,
esas que me hacen reir
y esperar también el desastre.

Si mi sonrisa miedosa,
te enseña más de lo que yo quisiera,
siéntete afortunado,
pues hoy te muestro la luz,
que mañana podrá ser tristeza.

Otra vez me vuelvo a escapar
- salvada por la blanca campana -
de esos brazos que, si pueden, me atrapan.
Llegaré otra noche a casa
ebria mi cabeza de pensar.
Me desharé las trenzas del pelo,
dejando así volar mis recuerdos
pasaré la noche junto a mi cuaderno,
que tantas veces me da consuelo,
que tantas veces me da equilibrio
en este camino, entre la paz y el lamento.


E.

Wednesday, 13 April 2011

¿Olvidas algo?


Ya no recuerdo a qué sabías.
Se me olvidó tu sabor y parece que jamás volveré a recordarlo.


Otro más. Otro recuerdo más que queda guardado, bien guardado.
A saber adónde han ido a parar todos esos… Que ahora no soy capaz de recordar. Ni quiero,
aún.
A lo mejor, en un momento justo que no pueda predecir y escuchando ciertas notas,
vuelva a sentir algo parecido a lo que fue aquello, o no.
No sé.


Comeré palitos de cangrejo pensando en lo bonito que era pasar frío por las noches, pero de verdad que no quiero volver a tener frío nunca más.
No pienso hacerlo.


En su día supe cómo hacerlo, pero ahora tengo que recordar cómo se olvida.
Vaya... He olvidado todo. 


Acompáñalo 


B. 

Monday, 11 April 2011

Delirios de princesa

La esperada noche de la semana ha llegado por fin. Se acumulan expectantes en la cola hacia el juego pueril. Primero, un examen visual, es necesario ser apto para participar en el rol; cuanto más corta sea tu falda, mejor. Puede que hasta un chupito gratuito te caiga sin pretensión.

Al fin, dentro, qué excitación. Comienza entonces la caza al mejor postor. Para llamar un poco más la atención: algo de buena sujección superior, y rojo pasión en las boquitas de piñón. No lo olvides, fina punta en los talones que aumente el ego sexual... también de los de alrededor, ahogados en el influjo de hormonas en ebullición; alguno, si tiene suerte, aliviará su erección.

Las horas van pasando, la adrenalina a todo trapo. Para algunos ha sido inútil el meneo absurdo y vano. Toca ya el cortejo de los desesperados. Copa en mano, corean a tono - ¡In omnia paratus! - El perder está descartado. Entre flashes cegadores y oscuridad ilusoria se curzan dos miradas; una ingenua y calmada, la otra, claramente intencionada.- sorpresa - cazador cazado. Sobran las palabras - para qué - el ruido de música enlatada no deja escucharlas...

El turbio rincón nocturno ha dado paso a un extraño sueño - de nombre, anónimo -
Nada importa ya. Todo corrido; poco se parece tu cara borrada a la de ayer, preciosa, perfilada. La luz de la mañana delatora ciega tus ojos ahora. Escapa mientras puedas. La compañía ajena no llena tu vacío, más bien lo incrementa.

- Pobre princesa, quién fuera príncipe armado para aliviar tu pena...-

E.



"Todos los hombre son príncipes a las cinco de la mañana..." P.G.C. (Las afueras)